# Por qué un mensaje para todos tus clientes no le llega a nadie

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author: [Axel Jedlitschka](https://theonlyaxelj.com/es/about)  
published: 2026-10-13  
updated: 2026-10-13  
language: es  
reading time: 4 min  
topic: Marketing y ventas  
source booklet: [A quién le estás hablando](https://theonlyaxelj.com/es/shop/introduction/publics-surveys-image)

Un mensaje único parece un ahorro, pero ningún público se reconoce en él, y por eso a cada público le escribís el suyo.

Un mensaje que trata de hablarle a todos tus clientes a la vez no le llega a nadie. Cada publicidad tiene que apuntar a un público determinado, y si tenés varios públicos, vas a necesitar varios mensajes.

Esto choca con el instinto de quien maneja un presupuesto chico. Un único mensaje parece un ahorro, y la fuente ve ahí una pérdida.

## La regla: cada publicidad, a un público

La regla de la fuente es corta. Cada publicidad se diseña para llegar a un público determinado, es decir, a un grupo que comparte algo: un interés, una profesión o una posición.

De ahí sale una conclusión que sorprende a casi todos los dueños de negocio. Un mensaje que intenta hablarle a todos no es más eficiente, porque en los hechos no le llega a nadie. La fuente lo resume en una sola frase: “cuando mezclás, fracasás”.

La razón tiene que ver con lo que es un público. Cada uno tiene su propia pregunta, qué quiere escuchar este público, y cuando pensás en públicos y no en personas, esa pregunta aparece casi sola.

Supongamos un dueño de negocio que escribe un aviso dirigido a la vez a administradores de consorcios y a dueños de departamentos. Cada lado lo lee y siente que fue escrito para el otro.

Ahora supongamos que esa misma persona hace dos avisos, cada uno con la mitad del presupuesto. No gastó un peso más, y los dos funcionan.

## El otro lado de la regla

Después de la advertencia, la fuente da enseguida el lado positivo: “cuando lo ordenás y hacés una encuesta, tenés éxito”.

Hay dos partes, y las dos hacen falta. Ordenar quiere decir saber cuáles son tus públicos. Encuestar quiere decir averiguar qué quiere cada uno. Una parte sin la otra no alcanza, y el cuadernillo le dedica cuatro capítulos a la segunda, la de averiguar.

Supongamos un dueño de negocio que desarma su lista en públicos y después les escribe a todos el mismo mensaje. Hizo la mitad del trabajo, y el resultado que recibe es cero.

En cambio, una diseñadora desarma su lista en tres públicos y le pregunta a cada uno qué es lo que más le importa. Recibe tres respuestas distintas, y escribe tres mensajes. Su servicio sigue siendo el mismo, y lo que cambia es lo que dice de él para cada público.

## Cuántos mensajes hacen falta

La respuesta de la fuente es simple: en cada caso, el mensaje correcto para el público correcto. Con una docena de públicos distintos, puede hacer falta una docena de mensajes, cada uno correcto para su público.

Una docena de mensajes suena a mucho trabajo, aunque en la práctica pesa menos. Todos hablan del mismo servicio y de los mismos hechos. Cambia lo que se destaca y las palabras que se usan.

Para llegar ahí primero hay que separar a los clientes en públicos con nombre. Un instalador que los divide en administradores de consorcios, dueños de departamentos y contratistas de refacciones tiene tres públicos, y por eso tres idiomas y tres mensajes.

Supongamos un instalador con tres versiones del mismo texto. Al administrador le destaca que no se molesta a los vecinos. Al dueño del departamento, que el trabajo termina en un solo día. Al contratista, un cronograma sobre el que se puede planificar. El trabajo es exactamente el mismo en los tres casos.

O una consultora que tiene dos mensajes para un mismo servicio. A los independientes les habla de dejar de trabajar de noche. A los negocios con equipo, de que los empleados sepan qué hacer sin ella.

La fuente cierra la idea con una línea que une tres cosas: lo que trae el resultado es el mensaje correcto, en la forma correcta, para el público correcto.

## La señal de que tu mensaje es demasiado general

El cuadernillo da una señal simple. Si el mismo mensaje sirve tal cual para todos tus públicos, lo más probable es que no sea preciso para ninguno.

El producto sigue siendo el mismo y el presupuesto también. Lo que cambia es la pregunta de a quién le hablás cada vez.

El cuadernillo trae para este capítulo dos ejercicios, uno para revisar y otro para crear, y una autoevaluación. Desde ahí sigue con cómo se averigua qué quiere escuchar cada público, en lugar de adivinarlo.

Un mensaje para todos parece la manera de llegar a más gente. En los hechos, deja a cada público con la sensación de que le están hablando a otro.

- [A quién le estás hablando](https://theonlyaxelj.com/es/shop/introduction/publics-surveys-image): Quiénes son tus públicos, y qué quiere escuchar cada uno. Alcanza para dejar de tirar presupuesto.

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[עברית](https://theonlyaxelj.com/he/study/articles/one-message-for-everyone-reaches-no-one) · [English](https://theonlyaxelj.com/en/study/articles/one-message-for-everyone-reaches-no-one)
