Antes de exigirle algo a su gente, el código de quien dirige le exige entender hacia dónde va el grupo. Quien no lo sabe lo conduce con mucha prolijidad a ningún lado, y ningún otro punto lo rescata.
El primer punto pide entender
La fuente reúne tres códigos: uno para el miembro de un grupo, otro para quien dirige y otro para la persona frente a sí misma. El segundo es el tema de este capítulo. Abre con una frase que fija el orden, y enseguida llega el primer punto de la lista: “Entender lo más posible las metas y los propósitos del grupo que dirige.”
El mismo punto agrega que quien dirige tiene que poder ver cómo luce el logro de esa meta cuando se alcanza por completo, y hacer suya esa imagen.
Dos palabras se repiten acá. La meta es hacia dónde va el grupo a largo plazo, y el propósito es una meta más chica, de una actividad o un tema puntual. El ideal es la imagen de la meta cumplida, con todo funcionando.
Fijate qué encabeza la lista: entender. Las personas y la plata vienen después, y los demás puntos se apoyan en este.
En un negocio chico suena de más, porque para vos está clarísimo hacia dónde va. El problema es que a veces está clarísimo solo para vos.
Una dueña de catering les preguntó a sus tres cocineros hacia dónde iba el negocio, y obtuvo tres respuestas distintas.
El dueño de un estudio contable sabía hacia dónde iba y nunca lo dijo, mientras su equipo armaba otros planes. Cuando colgó esa línea en la sala del equipo, se destrabaron dos decisiones sin intervención suya.
La brecha que siempre existe
Acá aparece una frase que evita que el capítulo se vuelva un sermón sobre la perfección. Según la fuente, quien dirige debe tolerar lo que el grupo y cada persona logran en la práctica, y a la vez mejorarlo. Y tiene que esforzarse siempre por achicar “la brecha que siempre existe entre lo ideal y lo práctico”.
La fuente deja la brecha abierta y pide dos cosas a la vez: tolerar lo que hay y achicar la distancia. Quien solo tolera termina resignándose, y quien solo achica termina quemando a su gente.
Es de las líneas más útiles para el dueño de un negocio chico, porque le permite trabajar con un equipo imperfecto sin bajar el estándar.
Una dueña de catering pidió corregir una salsa aunque sabía que ningún comensal iba a notar la diferencia, y lo hizo sin despedir a quien la había arruinado.
El dueño de un servicio técnico heredó un equipo mediocre y decidió mejorar una cosa por mes. Al año el equipo era bueno.
Una panadera exigió el estándar completo desde el primer día y perdió dos empleadas en tres meses.
Interpretar con honestidad, y creer
¿Qué hace quien dirige con ese entendimiento? Lo contestan otros dos puntos. El primero dice que una misión de primer orden es interpretar el ideal, la ética, las metas y los propósitos ante quienes dependen de él y ante el grupo mismo, y que esa interpretación tiene que ser completa y honesta. El segundo agrega que tiene que liderar hacia esas metas, con creatividad y poder de convicción, a cada persona del grupo.
Esas dos palabras descartan las dos formas más habituales de fallar. Una interpretación parcial cuenta únicamente lo que le conviene al que habla. Una deshonesta ofrece una visión en la que ni él mismo cree. Y otro punto cierra el círculo: quien dirige tiene que creer en las metas, en sí mismo y en el grupo.
Un dueño de estudio contable le contó al equipo las razones para dejar ir a un cliente grande. Dos personas discreparon, pero todas sabían por qué ocurría.
El dueño de un servicio técnico planteó un propósito que él mismo consideraba irreal. El equipo lo percibió y el propósito murió antes de arrancar.
Una panadera dijo abiertamente que no estaba segura de que funcionara y propuso probar dos meses. Funcionó, y la vez siguiente confiaron más.
Qué tiene el cuadernillo sobre esto
El capítulo en el que se apoya esta nota trae dos ejercicios: la línea y la brecha. También tiene una autoevaluación, y es parte de un cuadernillo que te ayuda a escribir tu propio código en cinco a diez líneas.
Antes de tu próxima exigencia al equipo, vale la pena hacerte una pregunta: ¿qué responderían si les preguntaras hacia dónde va el negocio?